Diario de Navarra
24-07-10 -RUBÉN ELIZARI . ZUBIRI-
El escuadrón de caballería de la Guardia Civil ha auxiliado durante todo el mes de julio a peregrinos en el tramo navarro del Camino de Santiago. Hasta ahora, nunca habían prestado servicio en Navarra
ALGUNOS desconocen su existencia, otros muchos los confunden con militares y otros, incluso con unos peregrinos más. Realmente son el escuadrón de caballería de la Guardia Civil y nunca antes habían prestado servicio en tierras navarras. Siete jinetes de este cuerpo se han dedicado a auxiliar a peregrinos en el tramo navarro del Camino de Santiago durante todo el mes de julio.
A lomos de Galo, Gallito, Dragón, Helicón, Tapal, Al-Field, Aneto y Siam, los nombres de sus caballos, han recorrido todas las mañanas la ruta jacobea a su paso por Navarra en sentido inverso. De este modo, pueden indicar a los peregrinos cuánto tiempo les falta para llegar al siguiente pueblo, dónde pueden encontrar una farmacia o incluso dónde pueden comprar unas nuevas botas para seguir hasta Compostela. "Todo el mundo piensa que ahora el Camino está a rebosar por ser año Xacobeo. Sin embargo, la experiencia de los albergues indica que el año posterior a un año Santo hay muchísima más gente", explica el agente de la Guardia Civil.
Este escuadrón no sólo ofrece información. En sus alforjas también llevan un botiquín de primeros auxilios para curar los maltrechos pies de los peregrinos o prestarles las primeras atenciones médicas en caso de que sufran cualquier percance.
Los Arcos, en proyecto
La Romería del Rocío, el circuito de Cheste, las hogueras de San Juan en Xerez, los incendios que hubo en Galicia hace varios veranos o los parques naturales son otros lugares donde este escuadrón presta sus servicios: "Hasta ahora nunca antes habíamos estado en Navarra, y la belleza de sus paisajes y la amabilidad de su gente hacen que trabajar aquí sea un lujo", comenta uno de los cabos del escuadrón, que destaca especialmente el volumen de extranjeros que se embarca a recorrer las sendas del Camino. "Un caballo es un vehículo más de los que dispone la Guardia Civil. La principal diferencia es que invita a la charla. En una moto es diferente por el ruido del motor o el contexto".
Uno de los cabos de este escuadrón explica que uno de los posibles escenarios donde podrían pedirles su actuación es el recién inaugurado Circuito de Los Arcos: "Nuestro escuadrón está dentro de la reserva de seguridad, dedicado al control de masas".
Cuando acaban su servicio, caballos y jinetes se trasladan en un camión hasta Logroño, donde los alimentan y reponen fuerzas para que al día siguiente emprendan su camino, el de Santiago.




